Coaching y educación

La educación está en un momento apasionante. El nuevo paradigma ha recolocado las piezas que componen el puzle del proceso de enseñanza aprendizaje: la gestión emocional es clave. El coaching se muestra como una potente herramienta: Talento, Potencial, Compromiso, Autoconocimiento son algunas de las nuevas “llaves maestras”.

Desde la perspectiva de la acción docente, el coaching permite:

  • Proporcionar espacio donde observar y profundizar sobre retos personales suyos y de sus alumnos.
  • Proporcionar aprendizajes y herramientas para pensar con ellos y no por ellos.
  • Facilitar control emocional generando autoconocimiento que permita tomar decisiones y enfrentar futuros retos con la confianza necesaria.

Desde la perspectiva de trabajo como claustro:

  • Lograr que un departamento, equipo de ciclo o nivel, equipo directivo… o todo un claustro, alcancen la excelencia, optimizando la comunicación.
  • Impulsar una nueva y más eficiente cultura de centro, logrando de cada grupo un verdadero equipo, cuyas acciones estén en sincronía para alcanzar las metas y objetivos propuestos.

Desde la perspectiva de las familias:

  • Facilitar formación y herramientas para mejorar tanto la conexión con el centro (la educación es un trabajo de equipo) como en sus propias pautas educativas en familia, logrando mayor adecuación al contexto, al crecimiento y al desarrollo cognitivo- emocional de sus hijos.

Sin emoción no hay aprendizaje. Sin emoción no hay acción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *